sábado, febrero 17, 2007

Interfases: ¿qué son para el diseño?


Dentro de los distintos temas del diseño hay uno en particular que no ha quedado muy claro: el objeto del diseño. A través de la historia hemos visto que lo anteriormente considerado diseño ha cambiado, que lo que se consideraba estético ya no lo es, que lo que parecía ser una buena metodología en realidad no es lo suficientemente rigurosa como para llamarla un método. Hay un sinfín de cambios que el diseñador debe tomar en cuenta para desarrollar y complementar conceptos que quizá han quedado al aire. Uno de ellos es el ámbito que concierne al diseño.

Gui Bonsiepe nos hace un recuento de los cambios sufridos en el discurso proyectual del diseño, desde los años 50’s hasta el día de hoy. Al pasar las décadas, los diseñadores nos quedamos con una etiqueta de que jamás llegaríamos a tener un panorama más amplio que el ámbito de la estética y por lo mismo nuestras posibilidades de crear un método capaz de respaldar nuestro trabajo eran prácticamente nulas. Es en este punto cuando hay que preguntarse: ¿y si no hubiera estética?. Sabemos que es absolutamente necesaria, sin embargo su concepción como elemento del diseño se ha degradado debido a la falta, en muchos casos, de contenido funcional. A pesar de eso, en ciertos casos hemos llegado al punto de que la función ya no es tan importante, sino la mera estética, ésta es la que se ha manipulado como vendedora de un producto.

Respecto a esto, Bonsiepe nos propone un esquema ontológico en el que se diferencian tres partes importantes a considerar en todo diseño: el usuario, la acción y el utensilio. La relación entre estas tres partes va a formar una interfase. No se refiere a un objeto sino a un espacio en el que el cuerpo humano, la herramienta y el objeto de acción puedan interactuar. Es así como llegamos al ámbito hacia el que el diseño se orienta: la interfase. Pero ¿por qué se dice que las interfases son nuestro objeto de estudio?, ¿acaso no podemos retomar esa cuestión estética de la que tanto hablaba hace un momento y ahorrarme todos los demás elementos? Sí se puede, pero entonces la falta de prospección nos convertiría en artistas, y es precisamente lo que el diseñador ha intentado aclarar y sobre todo diferenciar después de tanto años.

La interfase es el tema principal del diseño” dice Gui Bonsiepe, al tratar de explicar las diferencias entre ingeniería y diseño. Yo creo que este es un punto de suma importancia que necesita profundizarse. El usuario viene siendo la persona que necesitamos explorar para encontrar las dificultades que le puedan acontecer por lo que su interacción con lo que le rodea, el uso, la funcionalidad y la eficiencia sociocultural entran en el ámbito que le concierne al diseñador. Los artefactos son objetos que permiten la acción eficaz y por lo tanto son parte del objeto de estudio. Pienso que no podríamos hablar de diseñar sin pensar en la interacción que el usuario tendrá con los demás elementos, ¿por qué?, pues resulta que siempre nos encontramos en ambientes que comunican algo y en donde nosotros buscamos distintos fines, ya sean de educación, de acción, de diversión, de confort o de lo que necesitemos. El diseño se encuentra en todos estos aspectos y muchos más. Respecto a este punto hay algo interesante que menciona Bonsiepe: ¿todo es diseño? No, “no todo es diseño y no todos son diseñadores”. Él nos explica que esta expresión se refiere más bien al potencial de diseñador que puede llegar a tener alguien dentro de su disciplina. Estoy de acuerdo con este argumento, sin embargo, no creo que sólo la persona tenga potencial como diseñadora sino que las cosas que nos rodean sí son diseño, bien o mal diseñadas pero lo son, en mi opinión podría decir que “casi todo” es diseño, no me he puesto a pensar detenidamente en las excepciones, no obstante, a este ensayo no le concierne la profundidad en este tema.

Gui Bonsiepe habla del diseño como “un fenómeno teóricamente inexplorado”, “un dominio sin fundamento”. Me parecen muy tajantes estas aseveraciones, ya que no está tomando en cuenta el trabajo explorado por otros autores que, si bien no consiguieron totalmente la precisión que se buscaba en una metodología, sí se logró un comienzo en el terreno de la teoría del diseño. No creo que se deba menospreciar dicho trabajo puesto que así empezaron la gran mayoría de las que ahora se llaman ciencias.

Asimismo, el autor nos habla de siete características o tesis sobre el diseño, de las cuales ya he comentado un poco, sin embargo, enumeraré para su mejor comprensión:

  1. El diseño es un dominio que se puede manifestar en todos los campos de la actividad humana.
  2. El futuro es el espacio principal de la proyectación.
  3. Es innovador, se hace cargo de las necesidades de los usuarios.
  4. Todo diseño tiene como destinatario el cuerpo humano
  5. Apunta a la acción eficaz.
  6. Indica el ámbito de referencia y los criterios de evaluación.
  7. La interfase es el tema principal del diseño.

En estos siete puntos se resume lo que Bonsiepe trata de explicar en la lectura “Las siete columnas del diseño”. Ya he comentado algunos de los puntos que me llamaron más la atención. Únicamente quisiera finalizar con un aspecto que a mi parecer es el más importante: la interfase relaciona al ser humano con su medio ambiente. Esto quiere decir que como diseñadores nuestro trabajo consiste en hallar la forma de facilitar ese contacto entre las personas y su contexto. El profesor Brizuela nos comentó algo curioso al respecto: somos el único ser que necesita construir algo para protegerse de su propio ambiente, casi como si no perteneciéramos a este mundo. Es fácil refutar este argumento, sin embargo, si no existiera un problema de interacción entre el humano y su ambiente, los diseñadores no tendríamos un objeto de estudio.


Bonsiepe, Gui. Diseño de la Interfase, Del objeto a la Interfase: mutaciones del diseño. Ediciones Infinito: Buenos Aires, 1999.

1 comentario:

maduca dijo...

Ola visita mi blog de diseño colocare un link en mi blog. gracias